🌿 Fatiga primaveral: por qué ocurre y cómo mejorarla de forma natural
Con el cambio de estación, algunas personas experimentan una sensación general de cansancio, falta de energía, irritabilidad leve o dificultad para concentrarse. Este fenómeno se conoce como astenia primaveral y suele estar relacionado con la adaptación del organismo a los cambios de luz, temperatura y ritmo biológico.
Aunque no se considera una enfermedad, sí puede afectar al rendimiento diario y al estado de ánimo durante varias semanas.
Factores que pueden influir:
- Cambios en los ciclos de sueño por el aumento de horas de luz.
- Variaciones hormonales, como la melatonina y la serotonina.
- Mayor actividad física o cambios en la rutina diaria.
- Alimentación menos equilibrada en algunos casos.
Recomendaciones para mejorar los síntomas:
- Mantener horarios regulares de sueño, evitando pantallas antes de dormir.
- Asegurar un descanso nocturno de calidad entre 7 y 8 horas.
- Realizar actividad física moderada, preferiblemente al aire libre y en horas de luz.
- Seguir una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas y cereales integrales.
- Aumentar la hidratación diaria.
Apoyo desde la farmacia:
- Complementos con magnesio, que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso.
- Vitaminas del grupo B, importantes para el metabolismo energético.
- Ginseng o guaraná en casos de fatiga puntual, siempre con asesoramiento profesional.
- Complejos multivitamínicos adaptados a la época del año.
Si la fatiga se prolonga más de unas semanas o es muy intensa, conviene descartar otras causas como anemia, alteraciones tiroideas o estrés mantenido.

